Daño Cerebral Adquirido

El Daño Cerebral Adquirido es una discapacidad consecuencia de una lesión en el cerebro, generalmente súbita. Se trata de lesiones que se producen después del nacimiento. Es un error frecuente confundir DCA con afecciones congénitas o neurodegenerativas, es decir, situaciones como parálisis cerebral o una demencia no son casos de DCA.

¿Qué causa daño cerebral adquirido?

Entre las causas más comunes de DCA están:

  • Traumatismos craneoencefálicos o TCE (La lesión es debida a un golpe. Habitualmente en accidentes de tráfico, laborales o en deporte).
  • Ictus (Accidente cerebro-vascular).

Aunque menos frecuentes, también se puede deber a otras causas como:

  • Tumor cerebral.
  • Anoxia (falta de oxígeno)
  • Otras menos frecuentes: Infecciones, intoxicaciones, etc.

¿Qué consecuencias puede conllevar un DCA?

El cerebro, siendo el órgano más complejo, interviene en el funcionamiento de las personas de manera global, desde las funciones más básicas, como comer, hasta las más complejas, como hablar o razonar. Así cuando este órgano se daña, las consecuencias pueden ser muy variadas.

Las secuelas visibles.

Las más evidentes tras una lesión son las físicas, porque un observador puede detectarlas a simple vista, por ejemplo una parálisis de un miembro superior o inferior. Las sensoriales, aunque menos evidentes, son más fáciles de manejar cuando sabemos de su existencia, un ejemplo serían  las dificultades visuales o auditivas. No nos sorprende cuando una persona no puede o tiene dificultades a la hora de llevar a cabo una tarea o actividad por una causa motora o sensorial.

Las secuelas invisibles.

Las menos evidentes tras un DCA son las cognitivas y emocionales. Un observador puede sorprenderse cuando una persona que físicamente puede desplazarse y habla no es capaz de llevar a cabo incluso tareas muy sencillas.

La alteración del funcionamiento cognitivo, puede tomar la forma de, por ejemplo, déficit de atención, velocidad de procesamiento, memoria, razonamiento, control de la propia conducta, etc. Así, la persona con una fuerte amnesia no podrá recordar si ha comido o no, tampoco podrá encargarse de tareas como recoger a sus hijos a la salida del colegio, retener un número de teléfono o acordarse de la cita con su médico. Irá al cine pero no será capaz de seguir la trama o se perderá durante una conversación con amigos. Una persona puede tener una discapacidad física, pero si mantiene su funcionamiento cognitivo podrá tener el control de su vida.

Ante las secuelas invisibles nos encontramos que:

  • Las entendemos peor, aunque nos las expliquen.
  • Por la complejidad de las funciones cognitivas es fácil atribuir las dificultades a causas erróneas o que su conducta nos confunda.
  • Anticipamos peor las dificultades que la persona va a tener en una tarea dada.
  • La necesidad de apoyo es menos evidente con lo que la respuesta de ayuda no siempre se da.
  • Estamos menos preparados a responder a ellas tanto personal como socialmente.

Trabajamos por mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por DCA y sus familias.